Solución 1: La cantidad del agua

Frente a la sequía y el aumento del regadío, un uso responsable y racional

El primer problema al que se enfrenta L’Albufera es la falta de agua debida a la sequía, el cambio climático y el aumento del regadío en la cuenca del Júcar. Cuando el agua es cada vez más escasa, la transformación de cultivos de secano en campos de verduras, hortalizas y frutales no parece lo más lógico.

Así que la solución pasa por cerrar un poquito el grifo. En casa —no lo olvidemos—, en las fábricas, en los hoteles, en las piscinas, en los apartamentos, en el campo… Hay que usar el agua con responsabilidad y repartirla más racionalmente entre todas las partes interesadas. Y hay que tener muy en cuenta que, de acuerdo con la legislación europea, ¡L’Albufera también es parte interesada! Según la Directiva Marco del Agua, el uso ambiental del agua tiene una posición de preferencia y debe garantizarse. Es lo que se conoce como «caudal ecológico».

 

Frente a la modernización del regadío, una dotación compensatoria

La modernización del regadío es otra de las amenazas. Esta modernización consiste básicamente en la sustitución del riego a manta —por inundación— por el riego localizado o por goteo. El potencial problema para L’Albufera es que esta modernización, que elimina los sobrantes de riego que han llegado siempre al humedal, no conlleve una dotación de agua sustitutiva y compensatoria. Es decir, la solución a la modernización del regadío es aplicar las directrices del Plan de Cuenca del Júcar y destinar a L’Albufera una parte de esa agua que los regantes ahorran.

Campaña realizada con la colaboración de la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural mediante la línea de subvenciones de buenas prácticas del agua (2017)

Con la colaboración de